Solteros

¿Cómo debes hablarle a tu perro?

Gustaria mirarme 451938

Vago…… e invito a vagar a mi alma. Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra par ver cómo crece la hierba del estío. Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí, de esta tierra y de estos vientos. Me engendraron padres que nacieron aquí, de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí, de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también. Tengo treinta y siete años. Mi salud es perfecta.

Para un gallardo joven 1. Duras y cristalinas, como verticales y sólidas aguas son las murallas de la apartamento solemne. Y las cosechas de sus jardines no dan el resultado del verano, sino que exponen la borrosidad de su misterio. Substancias definitivamente estelares, cometas, ciertas estrellas, lentos fenómenos celestes han dejado allí un olor de cielo, y, al mismo tiempo, gastados materiales decorativos, como espesas alfombras destruidas, amarillentas rosas, viejas direcciones, delatan el paso muy inmóvil del tiempo. Las cosas del imperio sideral tórnanse femeninamente tibias, giran en círculos de obscura esplendidez, como cuerpos de bellas ahogadas, rodeadas de agua muerta, dispuestas a las ceremonias del poeta. Colores obispales y cambios de claridad alternan en su morada, y estas luces duales se suceden en perpetuo ritual. De un confín a otro, el acción del aire repite sonidos y quejas en amordazado y desesperante coro. Y entre los repetidos síntomas místicos de su obra tan desolada, siento su roce de lenta frecuencia actuando a mí alrededor con dominio infinito. Batavia, Java, febrero de

Author Archives: taladraculos About taladraculos Hacía un día muy soleado, así que hice la colada y subí a acostar la ropa a la terraza. Entretanto sujetaba los trapos con las pinzas, noté cómo mi hijo no tardó en subir, silencioso, y se sentó cerca de mí. Al principio pensé que era para aprovechar las horas de sol, pues en la balcón reina un agradable silencio y él se ponía a leer libros o revistas. Ese día vi su bruma proyectada en la pared. La volumen me decía que su cara no se dirigía al libro, sino hacia mí. El que Miguel subiera a la terraza no era sorpresa y, en cierto modo, tampoco lo época el que también me mirase así, como un mirón, como a veces hace el portero. Seguí tendiendo, mi hijo tenía curiosidad, eso era todo.

Si bien no hablan nuestro mismo lenguaje, ni viceversa, debemos saber cómo hacerles entender lo que necesitamos que obedezcan. Diferentes tonos de voz se utilizan para distinguir entre los comandos, correcciones y alabanza. Los comandos se dan en un fuerte tono firme, de la voz. Todos los comandos deben ir precedidos por el nombre del perro, y debes enseñarlo a mirarte. Trazar una línea con el dedo índice de los ojos del can a la tuya. También puede llamar la atención del perro tomando un bocado pequeño de los alimentos después de dejarlo olfatear, moviendo la alimentación hasta la altura de los luceros.

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