Enamorados

Etica para amador

Sitios de 226564

Ay, la pareja. Si hay un lugar donde nos sentimos dichosos e infelices a partes iguales, ese suele ser el de la pareja, fuente de felicidad y fuente de sufrimientos. Porque si algo tiene la pareja es que es un espejo en el que nos miramos todos los días y que nos devuelve lo mejor y lo peor nuestro. Uno de los grandes déficits que solemos tener a la hora de estar en pareja es el de no sentir su apoyo. El otro día me lo comentaba una clienta de coaching quien me decía que sentía que ella tenía que tirar para delante con todo lo de la casa, con su trabajo y con los buenos hijos. Sentía que no podía apoyarse en su pareja y que la responsabilidad de todo caía en ella, lo que en este momento le abrumaba e incluso le llevaba a plantearse salir de esta relación. Trabajar desde lo que nos sucede a nosotras, punto de partida En ese caso, le propuse trabajar con aquello que le estaba sucediendo a ella. Si te das cuenta, el no sentir el apoyo del otro u otra es algo que es tuyo. Es una percepción tuya, una idea.

Pues no ser imbéciles. Viene del latín baculus que significa «bastón»: el imbécil es el que necesita bastón para caminar. Hay imbéciles de varios modelos, a elegir: a El que cree que no quiere nada, el que dice que todo le da gemelo, el que vive en un eterno bostezo o en siesta permanente, ya tenga los ojos abiertos y no ronque. Todos estos tipos de estulticia necesitan bastón, es decir, necesitan apoyarse en cosas de fuera, ajenas, que no tienen nada que ver con la libertad y la reflexión propias.

Leave a Reply

Your email address will not be published.